viernes, 7 de enero de 2011

Pensar como el rival para anticiparse a sus movimientos.

Las técnicas habituales que se usan en la toma de decisiones se basan en el análisis de las alternativas disponibles de cara a la gestión de un escenario potencial, como la neutralización de una situación adversa o la consecución de una situación ventajosa.
El proceso se parece en gran medida a la elección de una carta en una baraja y por lo tanto implica un nivel variable de incertidumbre en función de las alternativas consideradas: a mayor número de alternativas, mayor nivel de incertidumbre (y de paso, también de estrés).
Pero, ¿qué es lo que sucede cuando además de un panel de alternativas tenemos al otro lado un competidor que está modificando continuamente esas alternativas a fin de desconcertarnos? El escenario típico es cuando alguien ha lanzado un rumor sobre nosotros, nuestra empresa, comunidad, partido político o cualquier otra organización. Si somos capaces de contemplar la situación a vista de pájaro y descomprometidos emocionalmente, podremos colocarnos en una situación de ventaja porque nos adelantaremos a la jugada del rival. Vamos a verlo con un ejemplo.
Imagínate que una persona, a la que llamaremos “Emisor”, ha lanzado un rumor contra ti (a ti te llamaremos “Víctima”). A los efectos del ejemplo no importa si el rumor está fundado o no. Lo que más te interesaría, lógicamente, es que el otro dejase de emitir ese rumor y que de paso las personas que ya han sido contaminadas por el rumor también dejasen de emitirlo, pero lo más probable es que eso no suceda así por las buenas ¿Valdría la pena que hicieses un desmentido público sobre el rumor o sería mejor que permanecieses callado hasta que la gente se olvidase del asunto?
Una matriz de decisiones te puede ayudar a ver las cosas con suficiente distancia. Mira esta tabla:
“E” significa que el Emisor sigue difundiendo el rumor intensamente; “s” significa que lo difunde con menor intensidad o que incluso deja de difundirlo. “D” querría decir que tú haces un gran desmentido público para acallar el rumor y “d” que no haces nada o bien que haces algún pequeño desmentido, sin más trascendencia, con alguien de tu confianza. Observa los valores que se atribuyen en cada combinación: tu mejor valor es 4, el cual se produciría si el Emisor dejase de emitir y tú no tuvieses que hacer ningún desmentido público, y el mejor valor para el Emisor también es 4, que es aquel en el que tu no haces nada y el sigue difamándote.
Lo que hemos hecho ha sido “ponernos en los zapatos de nuestro enemigo”, es decir, anticiparnos a sus planes (dicen que los generales Montgomery y Rommel, los grandes estrategas de la campaña del norte de África, tenían ambos una foto de su rival en sus respectivas tiendas de campaña).
A hora llevaremos los valores anteriores a una matriz clásicas de decisiones como ésta:
En el ejemplo propuesto, ¿cuál sería tu mejor decisión como “Víctima” y por qué? Recuerda que tus opciones son “D” y “d”, y que las de tu rival son “E” y “s”. Una pista: busca la opción en la que saques algún tipo de ventaja con independencia de la decisión que tome tu rival.
www.josehermida.com
(Ejemplo extraído del libro La estrategia de la Mentira de Jose Hermida. Ed. Temas de Hoy).

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