domingo, 23 de octubre de 2011

ETA, "La" ETA y el mETAlenguaje político: la propaganda a través de la abducción lingüística


¿Por qué unos se refieren a la banda terrorista vasca como “ETA” mientras que otros dicen “La ETA”? La utilización del artículo definido, en la interpretación inconsciente de la mayoría, refiere un posicionamiento ideológico “de derechas”, aunque nadie sabe exactamente por qué.  En las siguientes líneas mostraré  brevemente cómo y en qué medida se ha venido manipulando a los periodistas de las décadas de los años setenta y ochenta, y a través de estos, a los políticos profesionales y a toda la sociedad en el contexto de la actividad terrorista.

En la construcción del idioma español generalmente se utiliza la anteposición de un artículo determinado al sustantivo. Así por ejemplo, debe decirse “la casa está en el valle” y no “casa está en valle”. Del mismo modo, en español puede suprimirse el pronombre en determinadas locuciones; así, en lugar de decir “Yo veo el paisaje”, puede decirse “veo el paisaje”, ya que la conjugación en presente de indicativo del verbo ver acota la única posibilidad de que sea yo, y no tú, ni él, ni ella ni ellos, quienes estén viendo el paisaje.

Pero en euskera es distinto; por ejemplo, “el perro ladra” se traducirá como “txakur barks da”, literalmente perro ladra es/está, del mismo modo que “veo el paisaje” será paisaia ikusten dut, es decir, “paisaje veo yo”.

Pues bien, cuando en español se mencionan unas siglas que operan dentro de la oración como un sustantivo, se antepone el artículo determinado: la ONU, el INE, el APA, la OTAN, etcétera. Y por lo tanto, también el IRA o la ETA. Lo sorprendente es que a partir del atentado de la calle del Correo (Madrid, 13 de septiembre de 1974) se empezó a decir "ETA" y no "la ETA". Vean este ejemplo: en español la expresión “La ETA es una organización”, se convierte en euskera en“ETA erakunde bat da”, literalmente, ETA organización una es”. En apenas dos años a partir de 1974 se generalizó la supresión del artículo determinado y cuando tuvo lugar la legalización de los partidos políticos se consideró incorrecto su uso por considerarlo franquista.¿Por qué sucedió así?.

El atentado de la calle del Correo tiene la explicacion. Sorprendentemente, los primeros detenidos por la policía no fueron vascos, sino catalanes, como la escritora Genoveva Forest o la abogada Lidia Falcón. También se detuvo a otras personas que no eran ni catalanas ni vascas, como la actriz Mari Paz Ballesteros o el escritor aragonés Eliseo Bayo, bajo la acusación de haber prestado cobertura logística a los terroristas. Los más jóvenes no podrán comprender este escenario, pero así tuvo lugar: la ETA fue en su origen una organización que gozaba de simpatía entre los demócratas españoles, puesto que era claramente antifranquista, y por lo tanto liberadora. Los simpatizantes de la ETA que no eran vascos, adoptaron el modo de hablar de los terroristas cuando se referían a su organización, precisamente, a modo de manifestación de empatía. En los cenáculos de la oposición antifranquista se extendió el desuso del artículo determinado. Lógicamente, el pueblo llano y, en le otro extremo, la burguesía dominante franquista, quienes como es lógico no participaban en esas reuniones, siguieron expresándose conforme a las reglas y usos del idioma español.

Durante las posteriores atrocidades terroristas de los primeros años de la década de los ochenta, la inoculación de la sintaxis vasca al referirse a la banda terrorista ya había sentado carta de naturaleza en la inmensa mayoría de la sociedad española a través del periodismo. Una vez más, la ciudadanía volvió a incurrir en el consabido maniqueísmo carpetovetónico: los que decían “ETA”, mostrarín ser demócratas y être à la page, mientras que los que dijesen “la ETA” serían por necesidad fachas o ignorantes.

Por otra parte, es imprescindible mencionar la curiosa locución “la banda terrorista ETA”, eufemismo habitualmente utilizado (¡actualmente!) por los medios de comunicación, sobre todo en televisión, para eludir el reto de enfrentarse al dilema entre el uso de la ETA/ETA y de esta forma soslayar discretamente toda posible acusación de mentalidad retrógrada.

Mi conclusión es que el posicionamiento favorable de la organización terrorista se habrá cifrado no en la más arriba comentada alteración de la sintaxis, sino en la automutilación léxica de una sociedad que, no sintiendo demasiado respeto por sí misma, lógicamente tampoco lo muestra hacia su propio idioma.

Nota: dado que no soy lingüista, agradeceré toda sugerencia en lo referente a los ejemplos sintácticos que he empleado tanto en euskera como en lengua castellana, a fin de llevar a cabo las correcciones oportunas si ello fuese necesario. Deben comprender que únicamente podrán aceptarse entradas técnicas dentro del ámbito de la comunicación interpersonal o social. Las entradas y comentarios de matiz político serán necesariamente rechazados.

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