jueves, 15 de diciembre de 2011

El poder arrollador de la generosidad

Registro de patente de King Gillette para la primera maquinilla de afeitar, con la que se hizo multimillonario.El éxito inicial del negocio consistió...
¡en que regalaba las maquinillas!

Los padres de Gillette eran inventores (su madre, además, fue la autora del famosísimo libro de recetas y protocolo "El Libro de Cocina de la Casa Blanca, el cual, por cierto, escribió a medias con Hugo Ziemann, mayordomo de la Casa Blanca.
La familia Gillette perdió todo lo que tenían en el incendio de Chicago de 1871, así que tuvieron que empezar otra vez desde cero. King Gillette dejó la escuela a los diecisiete años y se hizo vendedor de tapones (sí, lo has leído bien: de tapones).

Su jefe era William Painter (el inventor de las chapas de refrescos) quien un día le facilitó la fórmula secreta del éxito económico:
1)Algo que se pueda producir en grandes cantidades
2)Que sea desechable
3)Que sea barato. 
Gillette aplicó la fórmula a su famosa maquinilla. A fin de cambiar los hábitos de los consumidores potenciales (que se dejaban barba, se afeitaban con la peligrosa navaja o iban al barbero) comenzó regalándolas y perdiendo dinero durante tres años. Una vez consolidado el mercado y la demanda de cuchillas se hubo disparado, tuvo lugar la explosión de éxito.

La fórmula de Painter es aplicable a multitud de ideas de negocio. De alguna forma la asumen Ikea, Inditex, Microsoft, proveedores de antivirus, cantantes, conferenciantes, negocios de consultoría y todas aquellas personas y entidades que comprenden que, por muy bueno que sea el producto que ofrecen al mercado, será el punto de vista del cliente el que decidirá finalmente si sirve o no sirve. Esas personas saben que el cliente, antes de serlo, es su principal colaborador.
No nos preguntemos qué es lo que queremos nosotros. Empecemos siempre, siempre, siempre, por plantearnos qué es lo que necesitan los demás, clientes, socios potenciales o colaboradores. Dejemos a nuestros competidores que sean ellos quienes se dediquen a pensar en sí mismos… y que sigan haciéndolo durante el mayor tiempo posible.

Por cierto, si te apetece, puedes descargarte legalmente el libro de recetas de la madre de Gillette aquí: http://www.gutenberg.org/files/13923/13923-h/13923-h.htm

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