martes, 27 de marzo de 2012

El día después de la catástrofe.

La doctora  Kübler-Ross, autora de las Cinco Etapas del Duelo
Fuente de la imagen: Psicosystem

Negación, Ira, Negociación, Depresión y Aceptación: las cinco fases del modelo Kübler-Ross, elaborado en 1969 con relación a los pacientes diagnosticados con una enfermedad terminal. El modelo es aplicable a cualquier catástrofe personal (emocional, económica, deportiva o de otro tipo) y también se utiliza en Desarrollo Organizacional para describir procesos de cambio forzoso dentro de las organizaciones.

La mayoría de las personas ha conocido o llegará a conocer a lo largo de su vida por lo menos un episodio catastrófico(1) e irrecuperable, y más que probablemente, responderá al evento a través de la secuencia enunciada por Kübler-Ross. Primero negará que el hecho realmente ha tenido lugar y poco después será presa de la ira (resulta significativo que los accesos de blasfemia, incluso en personas creyentes, tengan lugar a continuacion de sucesos catastróficos, como el caso del padre de Søren Kierkegaard, que el autor describe de forma sobrecogedora en Temor y Temblor).


Tras, la quiebra de los intentos de negociación, cuando el hecho resulta irresoluble y sobreviene la tristeza depresiva subsiguiente, la secuencia concluye con la definitiva aceptación de la nueva situación (en un escenario temprano y próximo, es un proceso frecuente en las separaciones amorosas, cuando un amante abandona al otro.)

Ahora bien, ¿Y qué sucede al día siguiente a la aceptación? ¿Qué sucede cuando se tiene la certeza de que él o ella no volverán, de que has sido víctima de un engaño que te ha arruinado o sencillamente careces de recursos emocionales para volver a salir a flote?

Un enfoque distinto al de una heroica, eterna y sufrida resignación: reescribir la vida, más allá de razones brumosas, con un lenguaje nuevo.Pero no lo que ocurrió. 

Sino lo que debe ocurrir.

*     *     *

 (1) En cuanto a la Catástrofe como hecho matemático, ver la entrada Primera Ley del Caos: La adicción a la Catástrofe en este mismo blog.




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