martes, 31 de enero de 2012

Las 64 Leyes del Cielo. Leyes Celestiales de la 1 a la 4

1. Hay tres tipos de caminantes. Los más fuertes llegan al final del camino. Quienes no tienen bastante fuerza se detienen a la mitad del recorrido. Pero quienes se ponen a sí mismos un límite ni siquiera podrán llegar a dar el primer paso.
Resulta sorprendente que una declaración tan obvia sea pasada por alto a diario, pero así suele suceder. Cada acto de nuestra vida se encuentra orientado hacia un resultado. El tiempo es escaso. No hemos venido a este mundo para perder el tiempo.
2.    La Persona Superior será lenta de palabra, pero diligente en la acción.
¿Has conocido alguna vez a un fanfarrón? ¿Recuerdas haber fanfarroneado alguna vez? Elige: o ser una persona respetable o parlotear sin llevar a cabo ninguna acción.
3.    Un hermoso poema o la emoción de un bello espectáculo, reparan el alma con prontitud y eficacia y la disponen para la vida con mayor energía que cuando cayó bajo aflicción.
El trabajo es ineludible (para muchísimas personas sigue siendo un bien inalcanzable) pero la vida pierde valor sin la belleza de un poema, de un acorde, de un pensamiento, propio y ajeno. Sin la Belleza, el Poder Personal se esfuma. No me preguntes por qué. Es así. Rodéate de cosas hermosas. A veces basta con un paseo tarnquilo, con la mente en calma.
4.    No debes temer a tu enemigo, sino a tu propio miedo.
Nada ni nadie te producirá tanto terror como el que tú te puedas llegar a producir. ¿Por qué? Porque nadie como tú conoce con tal precisión cuáles son tus terrores más insufribles.

NOTA: Estas 4 Leyes del Cielo son un extracto del libro Confucio y la máquina de café, pero no los comentarios que las complementan.

Estrés y sufrimiento. Cómo conseguir estar a salvo del desastre.

Los siguientes esquemas describen gráficamente distintas etapas en el desarrollo de situaciones estresantes. Cada esquema es una "instantánea" en un momento dado del proceso. Se trata de escenarios que pueden darse tanto en un hospital como en el ejército, una escuela, la familia o cualquier otro entorno de interacción humana bajo condiciones estresantes.



1. El esquema de arriba muestra globalmente los factores básicos concernidos con el proceso de evolución del estrés: 1)La cantidad de estrés propiamente dicho, 2)La ignorancia de las causas que estan generando el estrés, 3) La conciencia de que realmente está teniendo lugar un espisodio estresante y 4)el sufrimiento que el estrés puede llegar a general en la víctima. Obsérvese que, según mi teoría, el estrés y el sufrimiento son niveles distintos, es decir, que no todo estrés tiene por qué generar necesariamente sufrimiento, aunque es lo que con más frecuencia sucede, dependiendo de la actitud del sujeto, como se verá a continuación.



2. Ahora vemos que en la línea base del tiempo se ha generado cierto nivel de estrés (área en color negro), pero debido a su todavía escasa cantidad, el sujeto no toma conciencia de la situación y tampoco siente la necesidad de ignorar las causas.



3. Lo normal en una persona sana es que, habiendo aumentado el estrés, empiece a tomar conciencia de la situación al mismo al mismo tiempo que se aplicará a averiguar las causas que lo producen, sin lo cual, sus posibilidades de controlar el estrés se verían reducidas.




4. Sin embargo, una persona a la que llamaremos "no reactiva", es decir, con tendencia a la pasividad o bien a fantasear, ignorará las causas y no planteará soluciones, con lo cual suceden dos cosas: el Sufrimiento (área roja) comienza a adquirir protagonismo. Es justo en ese momento cuando estrés y sufrimiento se relacionan entre sí. El otro acontecimiento que tiene lugar es que el nivel al que hasta este momento habíamos denominado "conciencia" pasa a convertirse en una rutina, es decir, se convierte en una cadena de episodios cotidianos y repetitivos (es lo que tiene lugar en los escenarios de acoso, familiares, escolares, laborales, etcétera).






5. Se llega a un momento en que el conocimiento de las causas generadoras del estrés desaparecen y el sujeto se convierte en una víctima sufriente. La zona anaranjada de la derecha muestra la recurrencia de los acontecimientos generadores del estrés, los cuales por supuesto pasan inadvertidos al sujeto.


6. Este esquema representa una última fase del proceso, realmente dramática: aunque ya no haya causas del estrés, la víctima se ha habituado a sufrir sin pensar, interpretando todo lo que le sucede como algo "natural". Este es el punto de partida de la falta de control sobre la propia vida y el automenosprecio .

Como se ha podido observar, la clave no consiste en "solucionar el estrés", sino en reaccionar a tiempo, es decir, actuar en los momento que representan los pasos números 2 y 3 de esta secuencia.

La principal herramienta para la neutralización del estrés no es ni la inteligencia ni el poder, sino la aplicación de la autoestima, la cual no puede darse sin la aplicación de la necesaria objetividad, aunque, tal como hemos visto,hay que hacerlo al principio del episodio estresante, ya que el criterio se va desvaneciendo a medida que se permite que el estrés aumente y que el sufrimiento haga acto de presencia.

NOTA: El anterior es uno de los esquemas básicos sobre los que pivota el logro de la "liberación" del protagonista ante las vejaciones a las que se ve sometido por un jefe sin escrúpulos en mi libro Confucio y la máquina de café.