sábado, 26 de enero de 2013

Porcentajes de imágenes de hombres desnudos en las revistas femeninas

Evolución de desnudos masculinos/femeninos  1960-1995 en la revista Cosmopolitan. Adaptado de El tratamiento de los problemas de drogas; Miguel del Nogal, 2009 a partir del estudio Cultural expectations of muscularity in men: the evolution of playgirl centerfolds de Richard A. Leit, James J. Gray y Harrison G. Pope publicado en 2000 (si quieres, puedes descargarte el estudio aqui: www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11135340 sólo te exigen registrarte).

Harrison Pope es psiquiatra y dirige el laboratorio de Psiquiatría Biológica en el hospital McLean en Belmont, EE.UU.); está especializado en adicciones y comportamientos obsesivo-compulsivos. La adaptación del gráfico que abre este post muestra la evolucion comparada de desnudos masculinos en la revista Cosmopolitan entre 1960 y 1985. Mientras el promedio de porcentajes de desnudos femeninos aumentó a lo largo del tiempo a razón de un 14%, los desnudos masculinos lo hicieron del orden del 30%, por lo que en el total del período examinado, los desnudos masculinos pasaron desde un 5% de los contenidos gráficos de la revista hasta el 26%, momento en el que se igualan en número ambos tipos de desnudos (masculinos y femeninos) a mediados de la década de los años ochenta del siglo pasado.

El análisis de Pope y su equipo fue algo más lejos: calcularon el índice de masa muscular de los modelos que posaban desnudos junto con una estimación de sus niveles de grasa corporal. El estudio indicó que el número de imágenes de hombres desnudos era directamente proporcional a la disminución de grasa ya aumento de la fibra muscular.

El equipo de Pope analizó más de 100 revistas femeninas para su investigación. Aunque en un principio los resultados parecen constituir una buena noticia, porque sugieren algo así como la presencia de igualdad en el disfrute sensual/sexual por parte de hombres y mujeres, el asunto tiene también su lado inquietante: otro estudio publicado al año siguiente  por las psicólogas canadienses Marian Morry y Sandra Staka (tienes acceso al subject del estudio aquí: http://psycnet.apa.org/index.cfm?fa=buy.optionToBuy&id=2002-17969-006, pero si lo quieres entero tienes que pagar algo más de once dólares) indica la cosificación, a nivel de autopercepción, de los lectores y lectoras de revistas de fitness y sexo light; en otras palabras: la contemplación de cuerpos perfectos del propio sexo baja la autoestima de los lectores y lectoras hasta niveles mínimos. Por otra parte, la adicción a los gimnasios, o bien al quirófano de cirugía estética, desemboca en otros trastornos obsesivo compulsivos que pueden derivar bien en la anorexia o bien en la vigorexia (ésta, todavía pendiente de clasificación por parte de la Organización Mundial de la Salud, pero considerado actualmente como un trastorno psiquiátrico).

Es más que probable que este fenómeno también tenga lugar a propósito de todas las publicaciones de emulación, incluidas, por supuesto, las revistas de negocios y las de sociedad

Las única buena noticia, a mi modo de ver, se da cuando lectoras y lectores tienen la capacidad de distinguir entre la saludable emulación de un comportamiento, alcance social o presencia física, y la enfermiza y mentalmente débil inclinación a imitar obsesivamente esos modelos necesariamente tan mudables como el ancho de las solapas de las chaquetas de hombre o los delirantes tacones femeninos.

 Sic transit gloria mundi.



JOSE HERMIDA
josehermida.com
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