miércoles, 9 de enero de 2013

Proyección de la imagen personal. El caso Joaquin Phoenix y la estrategia Come Back



En The Master, la nueva  película del  iconoclasta Paul Thomas Anderson,  se hurga sin miramientos en el reino de las sectas hechas a la medida de la gente bien, o normal o como guste llamarla, da lo mismo.


Pero lo más fascinante de la película, ha venido dado por su marketing promocional, impersonado en las sucesivas metamorfosis físicas y psicológicas a las que se sometió el protagonista, Joaquin Phoenix, dentro de un estudiado plan de comunicación. Hacía muchos años que no se ponía en marcha una patraña tan inteligente.


¿Se trata de la misma persona?  Sí y no. La transformación fue el resultado de un elaboradísimo plan estratégico de comunicación destinado a reposicionar la imagen del actor en el competitivo mundo de la industria cinematográfica, tal como se explica a continuación.

ESTÓMAGOS A PRUEBA DE BOMBA
Lo que los espectadores vemos sobre las alfombras rojas de los festivales cinematográficos no son los héroes y heroínas del star system, sino a los supervivientes del despiadado  holocausto que éste alimenta. Sólo las actrices y actores hechos de pedernal y carentes de textura humana pueden pasearse entre los flashes como lo que realmente son, a saber, dioses y diosas inmunes a las maniobras de las jaurías por las que se ven rodeados a diario. El resto ha quedado atrás,  fulminado por los portazos en la cara de sus ex productores, sus ex  representantes y, cómo no, sus ex. Joaquin Phoenix no estaba dispuesto a que le sucediese nada por el estilo. A veces hay que tragar para conseguir lo que se pretende... pero a veces es mejor que traguen los demás, y esto es lo que hicieron J. Phoenix y sus compinches.

La estrategia siguió un estudiado proceso de comunicación que consistió en tres etapas, no necesariamente secuenciales:

PRIMERA ETAPA: DEJEMOS QUE ELLOS SE CREAN LOS LISTOS

Joaquin anuncia en late show de David Letterman deja el mundo del cine y se hace cantante rap con un look, digamos,  ZZ Top Blues Brothers de lo más chocante. En este video subtitulado puedes ver el aparentemente desastroso resultado que tuvo lugar… pero fíjate bien en el control facial de Phoenix, quien es el que realmente está conduciendo la entrevista. Letterman ni se enteró de lo que estaba sucediendo… ¡y mucho menos el público que se encontraba en el plató!




Phoenix hizo deliberadamente el ridículo en el programa de David Letterman. Hizo mucho el ridículo. El propio entrevistador no terminaba de creérselo del todo, pero finalmente mordió el anzuelo, convencido que es él, el presentador, quien se estaba burlando del enloquecido actor, y no al revés. Phoenix es quien se encuentra al mando del proceso. Con toda la sangre fría del mundo.
Se ríen de él. Lo humillan. Millones de personas aquí y allá lo ven y dicen cosas como: “Este chico ha enloquecido”, “¡Oh, Dios mío, pobre muchacho!”. En algún lugar del mundo, una chica, hasta el momento extasiada ante los azul-verdi-grises ojos  del muchacho, musita “¡Con lo mono que era!, y a continuación se echa a llorar. Qué pena, ¿no?

Pero quédate con esto: lo vieron. Por ahí iba la estrategia.

A pesar de su experiencia como periodista, Letterman no se enteró de que lo que en realidad Phoenix estaba haciendo era una versión de una de las perfomances de Andy Kaufman, a quien el canadiense Jim Carrey dio vida en la pantalla con su obra maestra El hombre en la Luna.



Kaufman se había hecho conocido gracias a su personaje El hombre extranjero, un papel que interpretaba a comienzos de la década de 1970. Este supuesto "extranjero" provenía de una desconocida isla del Báltico y se hacía llamar Latka Gravas; su especialidad consistía en llevar a cabo patéticas imitaciones de personajes famosos, consiguiendo que el público lo abuchease, pero a continuación se descubría de repente que todo aquello no era más que una estrategia del showman, ya que acto seguido, Kaufman hacía imitaciones espectaculares, de gran talento (el propio Elvis Presley llegó a declarar que nadie le había imitado tan bien como él).  

 Joaquin  Phoenix se inspiró sin duda alguna en este artista para su entrevista con Letterman y para todo lo que vendría a continuación en toda esta pasmosa farsa.

SEGUNDA ETAPA: EVANGELIO Y CRUXIFIXIÓN
Algo de tiempo después aparece un corto sobre Phoenix,  tipo reportaje, sobre su transformación en cantante rap. El corto se presenta en el Festival de Venecia. La película es un fraude de arriba abajo, pero llama poderosamente la atención: ¿Cómo un chico tan prometedor puede pretender destruir su vida de esta forma?

 El director del reportaje es Casey Affleck ( hermano de Ben Affleck, y también actor de profesión). El cortometraje pretende conducir al público a lo largo de un recorrido que discurre desde la compasión hasta la indignación, vuelta atrás, y vuelta a empezar, que-pena-que-asco y en este plan. El verdadero objetivo consiste en que a nadie le deje indiferente. No en vano, al final del estupendo resumen del cortometraje que que ha hechoCanal + la locutora dice:

-          ¿Será cierto que grabará un disco? ¿Se trata de un montaje? Y lo más importante: ¿realmente nos importa algo a los demás todo este asunto?
 Aquí tienes el enlace al video (subtitulado en español):

Por regla general, todo el mundo está convencido de que lo que ve es lo que es, y que por lo tanto, cada cual tiene razón a la hora de forjar sus opiniones y sus creencias, las cuales deben excluir por necesidad a todas las demás sin excepción (Hitler y Stalin sabían mucho sobre esto).De modo que el público comienza a convencerse de que Phoenix es un pobre chiflado, ya sabes. Pero lo cierto es que Phoenix no ha perdido ni una pizca de lucidez mientras tanto. Sabe hacia dónde camina: pretende llegar a ser considerado por todos como un genio, como uno de los más grandes actores de la Historia, ahí queda eso. El tema no va de pasta, va de prestigio (la pasta suele venir  a continuación del prestigio, y pocas veces al revés)  y Joaquin el portorriqueño está decidido a conseguir todo el prestigio que pueda.

 Pero antes era preciso que aniquilase a su Yo Anterior (un poco al estilo lo que hace el emperador Adriano en la novela de Marguerite Yourcenar cuando va a la juerga de LSD con los acólitos de la diosa Démeter). Phoenix quiere lo más. Quiere ser el C7 de la cosa cinematográfica. Si es preciso, morirá por ello. Es por eso por lo que se entra en la Tercera Etapa del Gran Engaño. Aquí la tienes:

TERCERA ETAPA: RESURRECCIÓN Y GLORIA.



Joaquin Phoenix resucita encarnado en  el marinero alcohólico Freddie Quell, y la crítica, unánime, lo consagra como el Gran Astro del momento.

***

Eso es todo por ahora. En un  siguiente post nos adentraremos en el Arte de los Tres Bastiones de la Seducción, en donde entraremos a fondo en la aplicación de estrategias para reorientar la actividad mental del público mediante técnicas conocidas desde miles de años atrás, pero cuyo uso hoy resulta muy interesante en la medida en que sus efectos se ven potenciados mediante la aplicación de las tecnologías de comunicación... y del dinero, por supuesto.

 Sólo para mayores de dieciocho. No. Mejor para mayores de cuarenta y ocho (no es conveniente que los jovencitos jueguen con un material tan peligroso).


JOSE HERMIDA
josehermida.com
morfocom.com
globalola.com

1 comentario:

  1. He visto la peli y me ha reconciliado con Joaquin. Está, simplemente, genial.

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