martes, 15 de octubre de 2013

La Máquina de Catástrofes y cómo obtener un mayor control de nuestras vidas



En 1972, el matemático francés René Thorn investigó las discontinuidades o catástrofes que surgen como respuestas de un sistema aparentemente estable ante pequeñas modificaciones. Al año siguiente, otro matemático, el británico Christopher Zeeman, ideó un curioso artilugio al que denominó Máquina de Catástrofes. Tengo el gusto de presentarle a la máquina en cuestión:

 
La Máquina de Catástrofes de Zeeman es un dispositivo muy ingenioso que usted puede construir en su casa. Sólo necesita una superficie dura redonda, como por ejemplo la tapa de un bote de cristal de verduras y una goma elástica. El redondel debe ir clavado en cualquier superficie mediante un simple clavo (C) en el centro del mismo, de tal forma que permita el giro de la tapa como si fuese una rueda. A continuación sujete uno de los extremos de la goma elástica en un punto fijo de la superficie donde clavó la rueda y fíjela a un punto de su circunferencia (B), lo que por ejemplo puede lograr valiéndose de una simple chincheta. En ese mismo punto B fije el extremo de otra goma elástica en cuyo extremo (D) se ata a un lápiz. Acto seguido, coloque una hoja de papel en blanco bajo el lápiz  y desplácelo lentamente por la superficie del papel.
 
Mientras hace esa operación de desplazamiento del lápiz, la rueda no girará, ya que la tensión entre las dos gomas AB y BD mantendrá estable a la rueda, pero de repente, ¡la rueda perderá su estabilidad e invertirá su posición de golpe! La zona en la que usted podrá mover el lápiz sin que peligre la estabilidad del sistema adoptará la forma de una especie de rombo con los lados curvos (una figura llamada astroide, creada por el matemático griego Diocles hace unos 2.200 años). En elesquemas que he incorporado, verá que el lápiz D se encuentra dentro del área estable. La inestabilidad se mostrará con un brusco cambio en la posición d la ruedad cuando el lápiz se sitúe en la zona externa del astroide.
Este simple juguete explica como un sistema aparentemente estable puede rebelarse en una milésima de segundo y cambiar por completo la situación. Es lo que sucede en el preciso instante en el que se inicia un terremoto, cuando un perro deja de gruñir y ataca mordiendo, cuando nos damos cuenta de que estamos leyendo un texto demasiado complicado (¡tal vez este mismo!) o cuando una persona, de repente, se enamora irremisiblemente de otra... o todo lo contrario. 
Lo que nos interesa de todo esto de cara a nuestras vidas es que en el acontecer diario podemos plantearnos el desenvolvernos en medio de una apacible calma, y que ciertamente podemos disfrutarla, siempre y cuando nos mantengamos dentro del área de estabilidad. El único inconveniente es que la mano que mueve el lápiz en el extremo de la goma… ¡se encuentra fuera de esa superficie!
¿Significa eso que siempre estamos a merced de los acontecimientos? No necesariamente. En lo que debemos pensar es que cuanto más extensa sea el área de estabilidad, menos sorpresas nos llevaremos. Tenemos un ejemplo muy claro con las personas que conocen en profundidad su oficio (y no únicamente que cuentan con un título para ejercer ese oficio). Se trata en consecuencia que nos conviene ampliar prudente y controladamente nuestra área de estabilidad, en la cual el número de sorpresas desagradables se reduce de forma considerable. Los nutrientes básicos para esa ampliación de la estabilidad son la formación, la información y las relaciones con personas con las que podamos compartir intereses mutuos. A tal efecto, podríamos plantearnos simplemente estas dos preguntas:
 1) ¿Cuento con suficiente información acerca de lo que sucede en mi área de estabilidad, es decir, en contextos tales como la familia, el trabajo o las relaciones sociales?
 
2) ¿Estoy al día, en lo que se refiere a mi formación, con las exigencias del mundo competitivo que me rodea? Por ejemplo, asistencia a cursos y seminarios, lecturas adecuadas, intercambios de conocimiento con otras personas, etcétera.
 
Si encuentra las respuestas adecuadas a estas preguntas, y las aplica, probablemente podrá contar con más información del "mundo exterior" (el mundo exterior es el que no se encuentra en su área de confort) y por lo tanto dispondrá de una ventaja competitiva importante en lo relativo a los súbitos cambios de escenario (económicos, emocionales, sociales) que genera una sociedad que se hace más compleja a pasos agigantados.
 
***
Si quieren ver cómo se generó un astroide hace más de veintidós siglos, vayan a este enlace: astroide.
Este post forma parte de la serie #ingenieríaPersonal que se sirve de ejemplos tomados del orden de las leyes físicas para gestionar mejor el desordenado universo de las no-leyes de la mente. La ilustración es mía, les ruego que no la usen sin citar su procedencia. Muchísimas gracias.
***


 


2 comentarios:

  1. Este artículo describe de forma clara las diferencias entre régimen permanente y desconexión, tanto de máquinas como circuitos eléctricos. Muy bueno.

    ResponderEliminar
  2. Precisamente esta noche, al entrar en el almacén, accioné el inerruptor de la luz y la bombilla se fundió. Gracias por el comentario.

    ResponderEliminar