miércoles, 22 de mayo de 2013

La Señora Merkel, el Papa y el Arcipreste de Hita

La Sra, Merkel indicando a Su Santidad que Dios es Uno, mientras el Papa se lo confirma,
 aunque dejando claro que es también esTrino, tal como el Arcipreste de Hita nos contó
en su desternillante poema "De  la disputaÇión que los griegos e los romanos en uno ovieron" 

***

El texto está escrito en castellano del siglo  XIV, por lo que tal vez a algunos lectores les resultará de incómoda lectura. El asunto trata de una discusión mediante signos, aparentemente teológica, entre un sabio griego y un bruto romano, quien en su torpeza, interpreta como el desafío a una pelea a tortazo limpio. La foto de Merkel y el Papa que abre este post es de la agencia Reuters... ¡y es un retrato exacto de la acción narrada por el Arcipreste! El poema está escrito en tetrástrofo monorrimo o Cuaderna Vía, al uso de la época. Las siete últimas estrofas contienen consejos que podrían ser de lo más útil hoy en día para acostumbrarnos a pensar antes de hablar. Es una joya ¡Que lo disfrutéis!

"Palabra es del sabio e dízela Catón,
que omne a sus coidados, que tiene en coraçón,
entreponga plazeres e alegre razón,
que la mucha tristeza mucho pecado pon.

E porque de buen seso non puede omne reír,
avré algunas bulras aquí a enxerir:
cada que las oyeres non quieras comedir
salvo en la manera del trobar e dezir.

Entiende bien mis dichos e piensa la sentençia;
non me contesca contigo como al doctor de Greçia
con el ribal romano e su poca sabiençia,
quando demandó Roma a Grecia la çïençia.

Ansí fue que romanos las leyes non avién,
fuéronlas demandar a griegos que las tenién;
respondieron los griegos que non las meresçién
nin las podrian entender, pues que tan poco sabién.

Pero que si las querién para por ellas usar,
que ante les convenia con sus sabios disputar
por ver si las entendrién e las meresçian levar:
esta respuesta fermosa davan por se escusar.

Respondieron romanos que les plazia de grado:
para la disputaçión pusieron pleito firmado;
mas, porque non entendrién el lenguaje non usado,
que disputasen por signos e por señas de letrado.

Pusieron día sabido todos por contender;
fueron romanos en coita, non sabian qué se fazer
porque non eran letrados nin podrían entender
a los griegos doctores nin al su mucho saber.

Estando en su coita, dixo un çibdadano
que tomasen un ribaldo, un vellaco romano;
segund Dios le demostrase fazer señas con la mano
que tales las feziese: fueles consejo sano.

Fueron a un vellaco muy grand e muy ardid;
dixiéronle: ¡Nós avemos con griegos nuestro conbit
para disputar por señas; lo que tú quisieres pit
e nós dártelo hemos; escúsanos d'esta lid!

Vistiéronle muy ricos paños de grand valía,
como si fuese doctor en la filosofía;
subió en alta cáthreda, dixo con bavoquía:
¡D'oy mais vengan los griegos con toda su porfía!

Vino aý un griego, doctor muy esmerado,
escogido de griegos, entre todos loado;
sobió en otra cáthreda, todo el pueblo juntado,
e començó sus señas como era tractado.

Levantóse el griego, sosegado, de vagar,
e mostró sólo un dedo que está çerca del pulgar,
luego se assentó en ese mismo lugar;
levantóse el ribaldo, bravo, de malpagar.

Mostró luego tres dedos contra el griego tendidos:
el polgar con otros dos que con él son contenidos,
en manera de arpón los otros dos encogidos;
assentóse el neçio, catando sus vestidos.

Levantóse el griego, tendió la palma llana
e assentóse luego con su memoria sana;
levantáse el vellaco con fantasía vana,
mostró puño cerrado: de porfía avia gana.

A todos los de Greçia dixo el sabio griego:
¡Meresçen los romanos las leys, non gelas niego.
Levantáronse todos con paz e con sosiego;
grand onra ovo Roma por un vil andariego.

Preguntaron al griego qué fue lo que dixiera
por señas al romano e qué le respondiera.
Diz: ¡Yo dixe que es un Dios; el romano dixo que era
uno en tres personas, e tal señal feziera!

Yo dixe que era todo a la su voluntad;
respondió que en su poder tenié el mundo, e diz verdad.
Desque vi que entendién e creyén la Trinidad,
entendí que meresçién de leyes çertenidad.

Preguntaron al vellaco quál fuera su antojo;
diz: ¡Díxome que con su dedo que me quebrantaria el ojo!
D'esto ove grand pesar e tomé grand enojo,
respondíle con saña, con ira e con cordojo

que yo le quebrantaría ante todas las gentes
con dos dedos los ojos, con el pulgar los dientes;
díxorne luego após esto que le parase mientes,
que me daria grand palmada en los oídos retinientes.

Yo le respondí queAl daría a él una tal puñada,
que en tienpo de su vida nunca la vies vengada;
desque vio que la pelea tenié mal aparejada,
dexóse de amenazar do non gelo preçian nada.

Por esto diz' la pastraña de la vieja ardida:
¡Non ha mala palabra si non es a mal tenida;
verás que bien es dicha si bien es entendida:
entiende bien mi libro e avrás dueña garrida.

La bulra que oyeres non la tengas en vil;
la manera del libro entiéndela sotil;
que saber bien e mal, dezir encobierto e doñeguil,
tú non fallarás uno de trobadores mill.

Fallarás muchas garças, non fallarás un uevo;
remendar bien non sabe todo alfayate nuevo:
a trobar con locura non creas que me muevo;
lo que buen amor dize, con razón te lo pruevo.

En general a todos fabla la escriptura:
los cuerdos con buen sesso entendrán la cordura;
los mançebos livianos guárdense de locura:
escoja lo mejor el de buena ventura.

Las del buen amor son razones encubiertas:
trabaja do fallares las sus señales çiertas;
si la razón entiendes o en el sesso açiertas,
non dirás mal del libro que agora refiertas.

Do coidares que miente dize mayor verdat:
en las coplas pintadas yaze grant fealdat;
dicha buena o mala por puntos la juzgat,
las coplas con los puntos load o denostat.

De todos instrumentos yo, libro, só pariente:
bien o mal, qual puntares, tal diré ciertamente;
qual tú dezir quisieres, ý faz punto, ý tente;
si me puntar sopieres, sienpre me avrás en miente.

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jueves, 16 de mayo de 2013

Apasionada historia de amor en Pekín


Una atractiva mujer, en el entorno de sus treinta años, entra en un restaurante de Pekín. Es alta, esbelta, elegante, bella. Sus ojos rasgados, perfilados por su propia naturaleza con una finura tal que ni siquiera la pericia del mejor maquillador de Hollywood hubiese podido conseguir, alcanzan en uno de sus destellos al propietario del local, quien instantáneamente se queda embobado, mostrando los habituales síntomas de desprendimiento de mandíbula inferior, sonrisa estúpida y una marcada curvatura de espalda, como si acabasen de endosarle encima un piano de cola.

La mujer, en un ajustado, aunque discreto, traje de chaqueta career woman de color canela, elige una de las mesas, echa un vistazo a la carta, pide un plato sencillo, extrae de su elegantísimo bolso un reader de Sony y echa un vistazo a las noticias financieras internacionales mientras espera que le lleven a la mesa su comanda. Según la organización del restaurante, la atractiva mujer se encuentra en la mesa número cinco.

- De la mesa cinco me encargo yo, informa el propietario del local al correspondiente camarero.

Si el camarero hubiese mirado directamente a los ojos de su jefe, cosa que no hizo, le hubiese llamado la atención el hecho de que los ojos del propietario, en lugar de pupilas, presentaba sendas espirales psicodélicas que desprendían chiribitas, fugaces destellos multicolores, irradiación de manifestaciones cuánticas a las que los antiguos poetas solían referirse como amor a primera vista.

Cada vez que el dueño sirve a la mesa número cinco, experimenta una atracción gravitacional hacia el mueble,algo que, aún permitiéndole ser el propietario del establecimiento, no le consiente el serlo de su propio cuerpo, rostro y sentimientos. En cuanto a los pensamientos, lo que se dice pensamientos propiamente dichos, carece por completo de semejante cosa.

Finalmente, la mujer pide la cuenta, paga y se dispone a salir del local, momento en el que el individuo de los ojos modalidad espiral psicodélica, armado de valor, o tal vez de desesperación, la aborda con estas palabras:

- Desde el primer momento en que la he visto he quedado totalmente subyugado por su belleza y prestancia. Si usted lo considerase oportuno, a tenor de sus compromisos en lo concerniente a sus sentimientos y condición social, le agradecería extraordinariamente que me concediese una cita a fin de que ambos tuviésemos la oportunidad de conocernos mejor.

Y la mujer responde:

- No tengo ningun inconveniente en manifestarle, señor mío, que ciertamente no me desagrada su propuesta, ya que me he fijado en su delicadeza de gestos, su indiscutible caballerosidad en el trato, destreza profesional y linda figura. De modo que, cuando a usted le parezca bien, quedamos.

- ¡Oh! ¡Qué dicha! -exclama el hombre.

-Pero debo advertirle -añade ella- que jamás he tenido una experiencia sexual, circunstancia que tal vez a usted le incomode.

- ¡Oh, en absoluto! -contesta él con más cara de idiota que nunca...

- Lo que sí quiero significarle -dice ella al mismo tiempo que acompaña su locución con un delicado gesto de la mano que no sostiene el bolso- que aunque mi pericia sexual, por su propia razón de ser, es de todo punto inexistente (dado que me dedico al mundo de las finanzas, ¿sabe usted?) no obstante he leído mucho acerca del tema y me veo perfectamente capacitada para, llegado el caso, hacerle a usted feliz.

- ¡Oh! ¡Qué dicha! -repite él, como si no supiese decir otra cosa. algo comprensible, dado el funcionamiento a medio gas de su cerebro en esos momentos.

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Para decirlo rápidamente, salen, se conocen, descubren que se aman, fijan la fecha del enlace, se casan, celebran la boda en el restaurante y, tras el jolgorio, se despiden de los invitados y se retiran a su casa.

Es la Noche de Bodas.

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- Amado esposo, tal como te puse de manifiesto en nuestro primer encuentro, te reitero la circunstancia de mi falta de conocimiento práctico acerca de las relaciones sexuales, siendo así, como recordarás, que te comenté el hecho de haber leído bastante acerca de dicha temática -dice la ejecutiva de un tirón, como si tal cosa.

- Me hago perfectamente cargo de lo que entonces me comunicaste en este sentido, amada esposa. Entonces, ¿qué propones que hagamos esta noche?

Y ellla responde, fría, implacable:

- Un sesenta y nueve.

El profesional de la hostelería china se queda paralizado al escuchar sus palabras. Era lo último, lo que se dice lo último, que hubiese esperado oír. Casi balbuceando, replica:

- ¡¿CERDO AGRIDULCE?!

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domingo, 5 de mayo de 2013

Carta abierta a María.

A lo largo de dos semanas, el psicólogo especializado en Morfopsicología Àlex Martínez Miralpeix y el consultor de Comunicación Humana Jose Hermida, han acompañado a una voluntaria acogida al pseudónimo de "María" en un impetuoso proceso de transformación en su forma de comunicar/relacionarse con los demás.

El viaje en equipo ha terminado y ahora ella tendrá que seguir sola... o con su nueva y prometedora compañía (pues ése ha sido el resultado de la experiencia en esta etapa). También hemos obtenido una sustantiva mejora del nivel de calidad de las relaciones familiares (incluyendo un emotivo reencuentro familiar) algo que en el lenguaje corriente llamamos "comprensión" y que los técnicos en Comunicación Humana denominamos "revelación". Las dos cosas significan lo mismo:

"ANTES TE FIGURABAS QUE YO ERA OTRA PERSONA, Y ESO ME DOLÍA. AHORA ME RECONOCES TAL COMO SOY Y CÓMO ESTOY LUCHANDO EN LA VIDA, Y ESO ME RECONFORTA"

Lo que sigue a continuación es nuestra carta de despedida a María (los psicólogos clínicos lo denominan cierre):


Hola,  María,


Nos alegra tu mensaje, ya que está lleno de buenas noticias. Tus  relaciones han mejorado, al igual que tu actitud. Nos sentimos felices por tus palabras de agradecimiento, pero otro tanto nos corresponde a nosotros por habernos dado la oportunidad de caminar a tu lado durante estas dos semanas.



Sin tu disposición y tu confianza nada habría salido tan bien. Además del contenido manifiesto de lo que nos comentas, vemos que tu conversación muestra pausa y tranquilidad, que sabes mirar la vida con más perspectivas y tomar decisiones más en acuerdo con lo que realmente quieres; en menos palabras, vemos a una María más adulta que la que nos encontramos en el inicio. Bravo.



Te recomendamos mucho el ejercicio que tú misma nos indica: releer el texto publicado siempre que te parezca oportuno, para que tú misma puedas comprobar tu evolución… ¡y sin ningún vértigo! para anclar en  tu conciencia y en tus emociones lo que han supuesto estas dos semanas para ti.



Por todo ello reiteramos nuestro agradecimiento por tu disposición y trabajo. Nada nos hubiese satisfecho más que el  logro de tus objetivos.



Por cierto, te rogamos que hoy (precisamente HOY, 5 de mayo) envíes de nuestra parte a tu madre un mensaje de felicitación por tener una hija valiente, inteligente y dotada de una sensibilidad extraordinaria. ¿Recuerdas lo que te contamos acerca de tener” éxito cada día”? De eso se trata, María.



Cordialmente



Jose y Àlex
 
Ha sido una de las experiencias más bonitas en nuestra vida profesional. Gracias, María, y gracias a todas las personas que nos habéis seguido a lo largo de esta apasionante aventura a lo largo de estas dos semanas.


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