jueves, 27 de junio de 2013

"La Experiencia Cumbre de Maslow" o bien "El éxito para cada día" a tu alcance.

Descenso de Pierre Gevaux en parapente desde la cumbre del Himalaya... ¡en 1985!, cuando un parapente no era más que una especie de trapo que no merecía más calificación aeronáutica que la de un avioncito de papiroflexia.

El psicólogo Abraham Maslow fue uno de los fundadores de la Psicología Humanista, la cual postula la natural tendencia humana hacia la salud mental, un logro que exige esa difusa tarea a la que hemos convenido en denominar "realización personal".

Maslow elaboró el concepto de "Experienica cumbre" para referirse a esos momentos sublimes en los que una persona se encuentra en armonía consigo mismo y con su entorno, y si la persona presta atención, puede observar que a lo largo del día, tiene más de una oportunidad para identiicar esa "experiencia" única, y ello, tanto si las cosas han ido bien como si no han sido plenamente satisfactorias. Incluso un fracaso puede  enconsistir una experiencia cumbre si tiene la virtud de impulsar nuestra capacidad de revolvernos frente a la adversidad (se trata del neoconcepto de resiliencia, tan de moda)

No importa "el tamaño" de la experiencia;da igual si es diminuta o espectacular. Lo sustantivo es que implique "armonía" (con uno mismo y con la vida en general), es decir, QUE PUEDAS COMPROBAR QUE TU VIDA TIENE UN PROFUNDO SENTIDO Y UN VALOR INCOMENSURABLE, QUE VA MUCHO MÁS ALLÁ DE LA SIMPLE SUPERVIVENCIA. En otras palabras, que no eres una simple "unidad biológica", sino una entidad trascendente.

Lógicamente las experiencias cumbre más visibles son las más espectaculares. El video que abre este post (en realidad, una primitiva filmación en 8 mm, sin sonido) es el aterrizaje de Pierre Gevaux en el campamento base tras haber despegado desde la cumbre del Himalaya con lo que entonces era un "parapente", pero que lo cierto no era sino un paracaídas en el que "el piloto", tal como se puede ver, iba colgado como un chorizo.

No os perdáis el momento en que se pone de rodillas, cierra los puños y grita. Eso es una experiencia cumbre.

Cada día puedes tener una. Y probablemente  no sea necesario que te lances al vacío desde lo alto de una montaña de más de 8 km de altura.

domingo, 23 de junio de 2013

Por supuesto que el tiempo pasa, pero para bien.



Después de once años sin pilotar, la semana pasada decidí hacer un curso de reciclaje y volver a volar en parapente. Pensaba que todo iba a ser la mar de fácil y que por lo tanto no necesitaba más que inflar la vela un par de veces y despegar.

Pues no.

Las velas de hoy en día ya no son como la que yo tenía entonces. Ya no hay “sastres” que cortan y cosen la tela, sino ordenadores que lo hacen con una precisión más allá de lo milimétrico. Los mandos resultan extraordinariamente sensibles, las sillas llevan airbag y la sustentación resulta asombrosa para una persona como yo, que empezó a volar en el siglo pasado (en 1993, para ser exactos). El equipamiento de a bordo, con GPS incluido, tiene poco que ver con el variómetro que llevábamos ajustado con una goma elástica a la pierna. Incluso puedes permitirte el lujo de cometer algún error, porque  la misma aeronave toma decisiones por su cuenta en el caso de que te comportes como un cretino.

La lección es ésta: si uno no asume que la cosas cambian, y que cambian a diario, y que ese cambio tiene lugar porque cientos de miles de personas, o más bien cientos de millones en todo el mundo, utilizan sus cerebros para innovar, y que innovan porque en la misma innovación se encuentran las raíces de lo  *especial*, y que en lugar de resistirte a las nuevas ideas te tomas la molestia de ver en qué consisten y qué diablos pueden aportar, tanto a ti mismo como a los demás, el sentido de la vida se abre ante tus ojos con todo descaro, incontrovertible.

Ayer, mientras practicaba inflando la vela, teniéndola ya levantada, y por culpa de una metedura de pata mía, el viento, al que de repente le dio por ponerse frenético, abatió la campana y me arrastró varios metros por el despegue (poco después le pasó lo mismo a un compañero). Me golpeé contra el suelo (bendito casco) pero en cualquier caso me pegué un buen porrazo, y me hice bastantes cortes.

Inmediatamente, y allí mismo, una vez controlada la vela, pensé: “menos chulerías, Jose. El tiempo pasa, pero lo hace, entre otras cosas, para aprender”.

De modo que voy a volver a subir al maldito despegue. Y repetir todo el procedimiento. Pero esta vez, sin arrogancia.

Así funciona el lado bueno del paso del tiempo.

jose hermida
 

domingo, 16 de junio de 2013

La "Explosión Interior" y el Poder Personal

Dentro de unos días, durante la noche de San Juan, tendrá lugar la ceremonia climatérica (*rito de paso*) en donde los hombres de San Pedro Manrique (Soria) caminarán sobre brasas al rojo vivo llevando a cuestas a una hija o bien a un hijo, un amigo o a la propia madre. El rito es antiquísimo. 
Hoy ese reto se conoce con el nombre de *implosión*, término sacado de la Física y que significa "explosión hacia adentro*. También se utiliza en astrofísica.
 Yo lo hice en el monasterio de la Fuencisla, una noche, llevado por mi maestro César Díaz, antiguo compañero de colegio (actualmente utilizo técnicas de implosión con mis alumnos basadas en la Magia). 
A partir de la experiencia en el monasterio, construí la técnica de "La Palabra del Poder", basada en esta experiencia, y que utilizo en la mayoría de mis programas de entrenamiento.
Es un video emocionante: http://tinyurl.com/n4blvas

sábado, 15 de junio de 2013

La cosa del sexy llevada al límite

En Perdición, Fred MacMurray y Barbara Stanwyck prenden fuego a la pantalla sin necesidad 
de camas ni destapes ni ordienarieces de ningún tipo (salvo una pizca de sofá). El título en inglés fue el de "Doble indemnización", que enfatizaba el tema económico de la compañía de seguros, y que daba soporte a la trama, mientras que en Hispanoamérica se tituló Pacto de Sangre, lo cual resultaba no sólo congruente, sino  explicativo, aunque no iba del todo al fondo del asunto. El término "Perdición" lo explica todo.

El diálogo siguiente es del momento en que Fred y Barbara se encuentran por primera vez y ya se ve que la cosa va de cargarse al marido de ella. Fred se pone como una moto, y Barbara lo frena al mismo tiempo que le da al acelerador, la muy pícara:

BARBARA: ¿Sabe en cuántas millas por hora está el límite de velocidad en el estado de California?
FRED.- A cuarenta y cinco. ¿A cuánto iba yo, agente?
BARBARA.- A noventa.
FRED.- ¿Va a multarme?
BARBARA.- Creo que no. Siga.

Los diálogos son de Raymond Chandler (mi favorito entre los favoritos. Homero está bien, pero Chandler es una pasada). La película la dirigió W. Wilder en 1939. Chandler acababa de publicar El Sueño Eterno, que después, en 1946 consagraría a Humphrey Bogart como especialista en la cosa del macho duro con el alma sensible, ya me entendéis.

jose hermida

El *Yo Social* como herramienta publicitaria

Fuente de la imagen: ruedesmodeles.blogspot.com

Cuando ves en televisión un anuncio de juguetes para críos en torno a los cinco años de edad, podrás observar cómo las edades de los actores aparentan, como mínimo, unos diez años . En cambio, los anuncios que tienen como diana a niños y niñas de 10 años son interpretados por adolescentes que ya se encuentran a partir del primer tramo de la pubertad.

Los creativos publicitarios diseñan las estrategias de comunicación destinadas a los adolescentes presentando actores y actrices en en  torno a los dieciocho años de edad, pero los escenarios en los que desenvuelve la accion del spot reflejan una independencia social de todo punto inalcanzable a las edades del público objetivo: fiestas en paisajes apartados, sin presencia de adultos, y escenas que reflejan una más o menos disimulada promiscuidad. Se puede observar que en los tramos de edad que he venido comentando nadie de entre los protagonistas da señales de poseer objetos que reflejen poder (como automóviles o espacios que reflejen autoridad por parte de los protagonistas).

Las comunicaciones persuasivas de carácter publicitario destinados a los jóvenes presentan a sujetos, hombre o mujeres, que representan poseer alguna forma de poder yde  libertad de decisión (especialmente, automóviles de gama baja) y a partir de los targets femeninos por encima de los veinticinco años, las edades de las actrices comienzan a ser inversamente proporcionales a las de los públicos objetivos; con los hombres sucede algo similar, pero la descompensación entre la edad del destinatario del anuncio y la del actor resulta más reducida que en el caso de productos destinados al público femenino (por ejemplo, se permite que el sujeto luzca canas, incluso falsas, ya que la audencia acostumbra a asociarlas con alguna forma de poder).

Evidentemente,en los anuncios para poductos destinados a bebés, los actores... ¡son bebés! ya que los targets pasan a ser las madres, y hoy en día, y de un modo más progresivo, también los padres, quienes pueden aparecer en el anuncio representando un papel más bien secundario.

La farsa de las edades se justifica técnicamente desde el enfoque de proyectar una imagen ideal para cada segmento del público que debe ser persuadido, pero si nos fijamos bien, observaremos que, sea cual sea la edad del destinatario o el tipo de producto, en la mayoría de los casos se enfatiza la diferencia entre quién tiene el automóvil cool, el helado cool o el lo-que-sea cool. En el fondo reside una tenaz invocación a la envidia material y a la diferenciación de quienes están dentro del rebaño y de quienes no.

No estaría mal que nos tomásemos la molestia de reflexionar de vez en cuando qué es lo que tiene la capacidad de seducirnos, avergonzarnos o esperanzarnos. Recuerda que aunque tú no hagas ese trabajo... ellos sí van a hacerlo.

jose hermida

lunes, 3 de junio de 2013

Opinión, Libertad y Optimismo.




La vida es una experiencia única, pero cada uno la vemos de una forma distinta... o rematadamente idéntica.
Nuestra amiga Liliana Noelia ha venido a Madrid a la Feria del Libro. Su libro, en el stand 15, Cuentos de Guma. Cartas de Mamá y Papá. Un texto para niños destinado a los mismos padres y a todos los demás, a nosotros y a lo que seremos, haremos que sea o dejaremos que tenga lugar por sí mismo.

 Dos cafés con hielo (pensé en Confucio y la Máquina de café). Dos enfoques para todo: su punto de vista, el mío y el vuestro, la experiencia de cuantos nos vemos inexorablemente comprometidos con esta inexplicable e irrepetible verdad llamada vida

Pero se trata del mismo vaso, que cada cual verá rebosante o vacío,aunque desde perspectivas diferentes.

Lo dicho: la vida.

domingo, 2 de junio de 2013

Una mujer fascinante

Arriba, Maria Gaetana Agnesi, y bajo estas líneas, la primera página de su obra matemática Instituzioni Analitiche (1748), obra que causó sensación en el mundo académico de la época. La autora está considerada como la primera mujer matemática desde la muerte de Hypatia en el siglo V. A los nueve  años hablaba nueve idiomas, incluyendo latín, griego y hebreo; a esa misma edad escribió un manifiesto reivindicando el derecho a la educación de las mujeres.


Resulta muy interesante el que la obra de Agnesi esté dedicada a "la juventud italiana". Uno de sus hallazgos es el de la formulación de la curva de plano cúbico expresada mediante la ecuación cartesiana:

Trata de explicar eso a los actuales alumnos de bachillerato y los padres te arman una manifestación con camisetas monocolores.

Esta matemática fue consecuente en todos y cada uno de los actos de su vida. A los veinte años dio a conocer a su padre, quien era profesor de matemáticas, que nunca se casaría, y que prefería entrar en una orden religiosa; él le pidió que no hiciese esto último y que permaneciese encerrada en casa (es el momento a partir del cual ella escribe las Instituzioni). Fue admitida como miembro de la Academia de las Ciencias de Bolonia (la Academia Francesa, aún admirándola, la rechazó debido a los prejuicios de la época).

Fallecido su padre, y despues de haberse hecho cargo durante años... ¡de sus veinte hermanos!, vio cumplido su deseo de recluirse en un convento, donde falleció a los 81 años de edad, en medio de la más absoluta pobreza, condición de vida que había elegido voluntariamente.


In memoriam.
jose hermida

sábado, 1 de junio de 2013

La cooperación es la clave

La doctora Rachel Kendal (zoóloga y antropóloga). La diferencia capital del
 ser humano con relación al resto de los mamíferos es su capacidad para 
aprender de la experiencia DE LOS DEMÁS, vivos o muertos.

La obsesión contemporánea de la competición por "ser mejor que los demás" resulta absurda. El paso previo para "ser mejor" comienza por aprender de los otros, tanto si son nuestros vecinos o bien personas que existieron cientos o miles de años atrás. La cooperación es la clave.

El año pasado, la doctora Kendal y sus colaboradores de la Universidad de Durham llevaron a cabo un experimento comparativo entre humanos (niños de entre tres y cuatro años) y chimpancés en la tarea de resolver un rompecabezas que llevaba acarreado un premio estimulante para ambos grupos. Los niños ganaron no por ser "más inteligentes", sino por cooperar entre ellos, mientras que los chimpancés lo hacían impulsados por el egoísmo. Los investigadores explican esta diferencia de actitud en función de la capacidad innata en el ser humano para construir una cultura basada en la experiencia y habilidades de otras personas.

Para mayor información acerca de este tema, pueden consultar el artículo de Mente y Cerebro, nº 60, páginas 14 y ss, edición en español de Gehirn und Geist.

jose hermida