miércoles, 25 de diciembre de 2013

Técnicas de Magia aplicadas a la comunicación interpersonal

Tras haber cruzado un inmenso desierto de sal, una ciudad de oro y cristal aparece en el horizonte.
Más tarde, en el templo de Keruán, el viajero obtiene el don de la magia...
En este video, Jose Hermida nos enseña cómo funciona el arte del Storytelling: captación de la atención, generación de intriga, demostración de los hechos y posicionamiento de mensajes clave. Se trata de una técnica antiquísima, atribuida al inventor de la mnemotecnia, Simónides de Ceos (siglo V a.C.) y posteriormente sistematizada por el orador romano Quintiliano en sus 16 progymnasmata, donde se resume el arte de la oratoria actual.
Jose Hermida colabora desde hace años con el mago profesional Magic Peter impartiendo conferencias-espectáculo en universidades, fundaciones, centros de Formación Profesional  y otras instituciones para promover el espíritu emprendedor de estudiantes y profesionales a fin de difundir el conocimiento de técnicas de comunicación interpersonal basadas en los principios de la Comunicación Persuasiva.

Nadie puede humillarte sin tu consentimiento.

La combinación de zoom in y zoom out es una técnica de comunicación
persuasiva que puede aplicarse en cualquier escenario de confrontación.
 
Hoy, día de Navidad, salí a dar un paseo en bici a primera hora de esta mañana de lluvia casi helada (está nevando en estos mismos instantes cien metros por encima de donde me encuentro en este momento). Las calles estaban desiertas. Observé que en un cartel donde se anunciaba un concierto del cantante Bunbury, alguien se había mofado del artista pintándole unos ridículos bigotes. Entonces descubrí algo que me llamó la atención: si te acercabas al cartel, podías ver que algunas gotas del agua de la lluvia se habían deslizado sobre el rostro, dando la impresión de que el cantante en persona estaba llorando a causa de la gamberrada: el zoom in había cambiado por completo el escenario de burla, pasando a dotar a Bunbury de una grandeza en la que los diseñadores ni siquiera se habían imaginado, puesto que la aplicación del zoom había transformado un simple cartel publicitario en una obra de arte urbana.
 
En la vida diaria podemos utilizar esta misma técnica para neutralizar burlas, proyectar la imagen personal que nos interese en función de los acontecimientos y muchos otros propósitos. Esta técnica se imparte en los seminarios de MentalBox.
 
 


domingo, 22 de diciembre de 2013

Manual de urgencia para la Gestión de la Culpa

"Es una larga historia, pero básicamente, la culpa es del gato"

REGLA UNIVERSAL: "Echa siempre la culpa a los bebés, a los animales y a los objetos inanimados, es decir, a todo aquello que no pueda defenderse".

sábado, 21 de diciembre de 2013

Conversación mística entre un alumno y el Maestro Yoshimaru Sonotone



ALUMNO.- ¿Maestro, ¿dónde se esconde la duplicidad del no-ser en la incardinación de la realidad?
SONOTONE.- ¿Eh?
ALUMNO.- Que digo que dónde se esconde la duplicidad del no-ser en la incardinación de la realidad?...
SONOTONE.- ¿Qué ciudad?
ALUMNO.- Ciudad no, du-pli-ci-dad
SONOTONE.- ¿Eh?

Juego sucio


Tyrone Power en su colosal interpretación en El callejón de las almas perdidas. La autodestrución del cuerpo y del alma de un farsante.
A veces te preguntan: “¿Crees que vale la pena el ejercicio de la honestidad y la responsabilidad?”  Es una pregunta para la que no tengo una respuesta precisa, pero puedes apostar todo tu dinero a que quien juegue sucio pagará un precio descomunal por sus trampas. Tarde o temprano. Será con su dinero, con su libertad, con su salud o tal vez con su propia vida. La razón es evidente: el comportamiento honesto, por su propia naturaleza, no presenta ningún rasgo distintivo con relación al del prójimo, porque la mayoría de la gente es moderadamente “buena” y en consecuencia,  las personas honestas no llaman la atención. Sin embargo, los rufianes se ven obligados a mentir, explotar, someter y dañar a más y más gente, hasta que llega un momento en el que su fama de felones termina por ser identificada absolutamente por todo el mundo, y cuando llega ese momento, el rufián se ve rodeado por un bosque de puertas cerradas: deja de existir.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Cómo generar un hábito beneficioso

Dale Carnegie nos enseñó que solamente hay una forma de hablar bien en público, y que consiste en... ¡hablar en público! Por extensión, sólo hay una forma de ser responsable, honesto, valiente o razonablemente mejor cada día, a saber: ¡siéndolo!
 
¿Es muy difícil todo eso? Por supuesto que sí. Pero tú has hecho cosas mucho más difíciles. ¿Te acuerdas de cuando por primera vez fuiste a una clase práctica para sacarte el permiso de conducir? Esto fue lo que te dijo instructor:

 
Te pareció imposible, el vehículo se caló y encima el instructor te reprochó tu falta de atención. Pero lo lograste. ¿Por qué? Porque lo hiciste una vez, y otra, y otra y otra más. Ahora manejas con toda soltura, ¿no? En los cursos para hablar en público no es raro que un alumno te diga:

  ¿Cómo voy a ser capaz de memorizar mi discurso, analizar a la audiencia, respirar de la forma adecuada, mover las manos para subrayar una determinada frase, adoptar una postura convincente que transmita credibilidad y, al mismo tiempo, fijarme en el efecto que mis palabras producen entre las personas que me escuchan?

Sólo hay una respuesta: haciéndolo cada día. Liderando nuestras respuestas emocionales y no dejándonos llevar por nuestras emociones; siendo conscientes de lo que hacemos y de lo que decimos. Siendo dueños de nosotros mismos. En la vida diaria no nos fijamos en los demás ni en la impresión que les producimos. Lo que sucede es que no prestamos atención a lo que hacemos ni a lo que hacen los demás; somos como somos. Es como si en cierto momento de nuestras vidas hubiésemos decidido dejar de aprender.
 
Así que hazlo, y hazlo otra vez y vuelve a hacerlo d nuevo. No hay receta mejor.

lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Es usted inteligente?


¿Había pensado usted que este post iba a consistir en media docena de preguntas para que pudiese comprobar si usted es o no inteligente? Pues debo decirle que no: mi intención era otra.
 
En la imagen, la matemática María Gaetana Agnesi (también fue lingüista y teóloga, aparte de políglota). Se recluyó, por voluntad propia, como "menesterosa residente" en un convento, y ello después de haber sido catedrática de matemáticas en la Universidad de Bolonia y obtener el reconocimiento mundial por su talento. Su obra Instituzioni analítiche ad uso della gioventù italiana está considerado como el primer libro de texto de matemáticas de la Historia, en donde desarrolla de forma simultánea el cálculo diferencial con el cálculo integral.
 
La inteligencia es la cualidad humana más extendida, aunque sus funcionalidades pueden verse mermadas por la educación, el entorno social, la falta de reconocimiento o la desorientación a la hora de elegir el camino a seguir en la vida.
 
Y ahora la respuesta a la pregunta que le ha hecho llegar a esta página: sí, en efecto, usted es inteligente, aunque es probable que ahora se encuentre en un momento de autoestima baja (y usted sabe perfectamente por qué se lo digo). Tan sólo una recomendación: no se compare con los demásy haga aquello que desde hace tiempo sabe que debe hacer.

 

jueves, 12 de diciembre de 2013

Pepito Grillo, el Oso Malo y las preguntas que nos hacen daño.

 
El Bosque Tenebroso que conduce a la guarida del Oso Malo (en realidad, el Monte de Utilidad Pública nº 268 de la Sierra de Arcones, entre el que me perdí la semana pasada hasta que conseguí orientarme). Sin embargo, el auténtico peligro no se encuentra ni en el oso ni en el bosque, sino en las preguntas impertinentes que a veces nos hace otro animal llamado Pepito Grillo.

En la película El desafío, Charles (Anthony Hopkins) y Robert (Alec Baldwin) tienen que defenderse de los ataques de un descomunal oso que los acosa día y noche. La tarde anterior el oso ya se había merendado a otro compañero llamado Stephen . Pero antes de que eso hubiese tenido lugar los espectadores asisten a un diálogo muy interesante:

ROBERT.- Creo que nos espera una larga caminata...
STEPHEN.- Nos espera una larga… ¿qué? ¿Qué significa eso? [Stephen, presa del estrés, zarandea a Robert. Charles interrumpe la pelea]
CHARLES.- Una vez leí que cuando un hombre se pierde en un bosque, se muere de vergüenza…
STEPHEN.- ¿Qué?
CHARLES.- Se muere de vergüenza. Empieza a preguntarse “¿qué es lo que hice mal?” “¿cómo es que pude meterme en este lío?” Entonces se sienta y ahí se queda, hasta que se muere de hambre, o de frío, o devorado por alguna fiera. Por no haber hecho lo único que podía haberle salvado la vida.
STEPHEN.- ¿Qué es lo que debería haber hecho?
CHARLES.- Pensar.

Como la persona que se ha extraviado "no piensa", muere víctima no de las circunstancias, sino de la vergüenza a la que someten esas preguntas formuladas por lo que en la teoría freudiana se denomina superego, un personaje que Walt Disney inmortalizó con su Pepito Grillo. Ese fastidioso insecto ni siquiera forma parte de nuestra personalidad, sino que, a medida que crecemos, se va instalando en nosotros como una especie de alien (en lenguaje freudiano, representa "los pensamientos morales y éticos de la cultura y está formado por la conciencia moral, que es la la capacidad para la autoevaluación, la crítica y... el reproche).

La próxima vez que usted cometa un error, o bien se encuentre ante una situación "insuperable", no se siente en una piedra esperando a que venga el oso malo y se lo coma. Primero sacúdase de encima a Pepito Grillo y después piense en el siguiente paso que le convendría dar.

Porque si no lo hace así, será bastante probable que venga el Oso Malo y se lo coma a usted de un solo bocado.

martes, 10 de diciembre de 2013

Ánimo y sosiego.



El psiquiatra Abraham Maslow desarrolló el concepto de Experiencia Cumbre como la sensación de encontrarse en plena armonía con uno mismo y con todo lo existente. Se trataría en efecto de un sólido, complejo y ordenado dispositivo físico, mental, emocional y ético que nos proveería de la suficiente certeza como para asegurar que nuestras vidas han sido dignas de haber sido vividas.
 
Es cierto que el concepto de Maslow está relacionado con el éxito, pero sólo de forma tangencial. La idea de la Experiencia Cumbre resulta mucho más trascendente que el simple hecho de disponer de más o menos recursos materiales, inteligencia o reconocimiento social, a pesar de la indiscutible importancia que estas tres últimas cosas pueda suponer para muchas personas.
 
Las fotografías que ilustran este post las tomé el pasado viernes en Arcones, provincia de Segovia, España. Se trata de un conocido despegue de alas delta y parapentes situado a 1.830 m de altura, con un desnivel con relación al aterizaje de 650 m. Veinte años atrás yo venía aquí a menudo a volar. Me encantaba hacerlo cuando había nevado lo suficiente como para desanimar de la caminata a los más perezosos, y por eso en varias ocasiones pude despegar desde la cumbre totalmente en solitario (una imprudencia, desde luego, pero bellísima y emocionante). Después de haber estado sin volar más de once años, y tras haber seguido un curso intensivo a lo largo del pasado verano, consideré que había llegado el momento de vover a experimentar aquella deliciosa sensación.
 
***
 
Cuando tienes más de sesenta años las cosas no resultan tan fáciles. A medida que ascendía por la ladera a través del bosque, me iba hundiendo más y más en la nieve. Los más de veinte kilos de mi parapente, con su enorme silla de pilotaje, me pusieron las cosas lo suficientemente complicadas como para que en varias ocasiones me sintiese tentado por la idea de desistir del intento y regresar al llano con el rabo entre las piernas. La nieve había borrado por completo la senda y terminé por perderme en la desviación que conduce hacia el valle situado al este del que yo había partido.
 
Pero desanduve el camino y por suerte encontré las huellas de un gamo. Las huellas de los animales cuando trepan trazan un camino de ergonómico con una precisión tan exacta en el equilibrio esfuerzo/resultado que envidiarían algunos ingenieros de caminos; así fue cómo pude seguir hacia arriba, aunque al borde de la extenuación, y alcanzar la zona de despegue.
 
La subida me llevó tres horas y diez minutos, es decir, el doble de lo previsto. A lo largo de ese tiempo, el viento había rolado y ahora soplaba hacia el valle (sólo se puede despegar con el viento de cara). Pero no sólo no me importó ese contratiempo, que invalidaba la oportunidad de mi vuelo. Me sentía realmente dichoso por haber logrado llegar a la cumbre, o bien, para ser más exactos, por no haber desistido en mi empeño. Lo de volar había pasado a ser algo secundario, casi intrascendente.
 

***
 
Cuando me disponía a escribir este post me vino a la cabeza El viejo y el mar, de Hemingway: el gran pez, tras la lucha contra el pescador de sol a sol, termina siendo devorado por los tiburones. No se consigue por lo tanto la pesca en su sentido literal, sino algo mucho más valioso: el no haberse rendido, el haberse vencido a sí mismo, esa inexplicable fusion entre victoria y derrota, entre impotencia y poder incontestable. Yo no pude volar ese día. Pero volé más alto que nunca antes lo había hecho, porque el ánimo y el sosiego quisieron estar allí.

***

(La idea sobre la que se basa este post forma parte de una de las Historias de ánimo y sosiego, cuya publicación tendrá lugar en el primer trimestre de 2014).