domingo, 12 de enero de 2014

Felicidad incontenible


Una angustia de medio minuto, viendo la muerte aproximarse a una velocidad vertiginosa... hasta que se soluciona el problema. Es enormemente motivador cuando el paracaidista, tras conseguir abrir el emergencia canta (en ruso): "¡La-la-la! ¡Estoy vivo! ¡Estoy vivo!".

¿Cuántas veces nos hemos rendido antes de tiempo? Ya lo dice la Biblia: "Un minuto es una eternidad y una eternidad, un minuto".

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