jueves, 10 de julio de 2014

Futurización de problemas, Efecto Doppler y Psicosis.


Hay un pequeño incendio cerca. Un camión de bomberos Ziegler con motor Mercedes Benz y depósito de agua de 2.500 litros se acerca hacia tu posición en la Avenida Independencia con el estridente sonido de su sirena a todo poder. El sonido va cambiando a medida que el vehículo se aproxima. ¿Por qué?

Un sonido es una variación de las ondas del aire, sencillamente eso. No es que los objetos emitan sonidos, es que los objetos provocan variaciones en las ondas del aire y eso es lo que oímos. 

Cuando se acerca el camión de bomberos su velocidad comprime las ondas que se encuentran más cerca de ti, y eso hace que aumente la frecuencia del sonido que oyes. No es que sea más intenso ni nada por el estilo, sino que al pasar por tu lado percibes un "La" (u otra nota cualquiera) y cuando se aleja, esa nota se va transformando hacia Mi, un Do, o cualquier otra nota. Así de simple.

 En términos de Comunicación Humana, la tensión crece no por los datos objetivos (el problema que hay es el que hay), sino por la *futurización* del problema (miedo a decidir, miedo a no poder actuar, miedo al miedo). Con la proximidad se suma el efecto del tono con el de la intensidad (en las bandas sonoras de las películas de terror se usa ese efecto, como en la famosa escena de la ducha en *Psicosis* de Hitchcock). Las buenas escenas de terror no se consiguen por los efectos especiales, sino por la futurización de los acontecimientos por parte de los espectadores, quienes se inducen el terror a sí mismos.

De modo que, cuando te enfrentas a un problema importante, ¿realmente lo abordas de cara a su solución o solamente te aterrorizas?
 

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada