viernes, 15 de enero de 2016

Rastas y coletas: entregando la propia munición al enemigo

Domenico Modugno, posiblemente el cantante italiano
más popular. Fue diputado hasta 1992 y montó un entrañable
escándalo con su guitarra en el curso de una sesión parlamentaria.

Creo recordar que el escándalo más significado de los diputados del Partito Radicale italiano tuvo lugar cuando un buen número de sus señorías se hicieron unos porros y a continuación se los fumaron en plena sesión parlamentaria. Eso sucedió a finales de la década de los ochenta.

La otra escandalera, si bien de índole menos tóxica, llamó la atención de los medios de comunicación de todo el mundo cuando el cantante, actor y diputado Domenico Modugno se llevó una guitarra a su escaño y, a coro con el resto de los diputados de su partido, interpretaron el tema Nel blu dipinto de blu, que en España se suele recordar como "Volare" y que, años más tarde se convertiría en el himno no oficial del Partido Radical (la canción ya era más que famosa por aquel entonces, porque Modugno la había interpretado en el Festival de San Remo de 1958, habiendo quedado clasificado en tercer lugar).

Ustedes no van a ver nada similar a aquellas travesuras en el Congreso de los Diputados. Les gustarán o les dejarán de gustar los propósitos de Podemos, pero el relato político de la formación es coherente con su propia ideología. No es momento para epigramas y mucho menos para puyas que terminar por resultar autopunitivas.

***

Al ironizar sobre las apariencias en lugar de plantearse con seriedad el fondo de las cuestiones, lo que se consigue es dotar de munición al rival, al cual le bastará con mirar por encima del hombro y sonreír ligeramente, reforzando así su propia posición y perjudicando la del atacante.

Decir lo que se piensa está bien. Pero pensar lo que se va a decir, y para qué se va a decir, está mucho mejor.


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