jueves, 18 de febrero de 2016

Motivación: necesitamos éxito para tener éxito




En el vídeo vemos un reel de asaltos de esgrima en la modalidad de florete. Hemos incorporado unos segundos a cámara lenta que permiten observar con precisión los movimientos que ejecutan los tiradores, pero hacia la mitad del video verán lo que sucede en un combate real. Una persona no entrenada apenas podría distinguir qué secuencias de estocadas y paradas están teniendo lugar. Los atletas no pueden pensar mientras compiten, Necesitan haber pensado con anterioridad, incluso semanas antes, qué iban a hacer y cómo lo iban a hacer,pero sobre todo, tenían que haberlo visualizado de antemano. El éxito en la visualización es determinante para que tenga lugar el éxito real, tanto en el deporte como en la mayor parte de las actividades cotidianas.
***

La motivación se encuentra vinculada con el autocontrol, y por lo tanto con la voluntad de la que se sirve la persona para interactuar con el mundo (objetos, eventos, personas y otros seres). La función del entrenador no consiste en motivar, sino en enseñar al alumno cómo debe obtenerla.

¿Cómo se prepara mentalmente un deportista? Valiéndose de estrategias que tienen la función de optimizar las secuencias motoras de un modo no muy distinto a como se prepara una bailarina de ballet. Sorprendentemente, estas estrategias resultan útiles no solamente para los deportes, sino para preparar una entrevista de trabajo, negociar un tema complicado, preparar una charla ante un público o incluso saber cómo comportarse en un entorno social en el que no se tenga demasiada experiencia.

Los psicólogos especializados en deporte señalan los dos niveles estratégicos más influyentes de cara al logro:

PRIMER NIVEL: DIÁLOGO INTERIOR
El atleta "dicta verbalmente al cuerpo las órdenes de lo que quiere que suceda". Se trata de una verbalización silenciosa, no sonora. Por ejemplo, un tirador de esgrima que desea perfeccionar su estilo de "flecha" (una flecha consiste en adquirir una súbita velocidad en apenas tres pasos y lanzar todo el cuerpo como un proyectil sobre el tirador contrario) puede entrenarse mentalmente tendiéndose en el suelo y "ordenando" a los músculos de sus piernas, principalmente cuádriceps, gemelos y femorales a que actúen coordinadamente en la ejecución de esa estrategia, pero sin que se produzca movimiento alguno. El tirador lo hará una vez y otra y mil más si lo ve necesario.

SEGUNDO NIVEL: VISUALIZACIÓN INTERIOR
En esta fase el atleta "ve"como su cuerpo realiza el movimiento o cadena de movimientos en cuestión. En realidad se trata más de una percepción sensorial que de una visualización, es decir que tarta de "sentir" en su cuerpo lo que sentiría si realmente realizase tales movimientos.

Al principio del entrenamiento, cuando el tirador se está iniciando en la esgrima, o en el deporte que sea, es el maestro quien da las órdenes y corrige los errores. A medida que el alumno es capaz de identificar sus propias equivocaciones, el maestro le va cediendo los mandos de forma paulatina.

No hay que confundir el diálogo interior tóxico con el saludable. El primero es el que se produce cuando tras una discusión con una persona no podemos evitar la repetición mental del desapacible diálogo que hemos mantenido, y el segundo, los de las dos estrategias anteriores, que es el beneficioso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario