martes, 15 de marzo de 2016

Palabras, silencios y comunicación no verbal: el mismo efecto que un solo de batería.

El dominio de la comunicación no verbal (CNV) no lo es todo.
Lo que cuenta es la coherencia entre lo que se dice
y cómo se dice. 

En el mundo del jazz circula un pérfido comentario sobre los solos de batería: "Un solo de batería es como una tormenta eléctrica: nunca se sabe cuándo va a tener lugar, cuánto va a durar ni qué destrozos podrá llegar a causar". 

Con la CNV sucede algo parecido. El dominio experto de la comunicación no verbal no garantiza que un determinado gesto signifique algo específico, único e incontrovertible. Solamente adquiere valor dentro del contexto en el que se desarrolla la acción, las palabras y los silencios.

El análisis del diámetro de las pupilas, el brillo de la piel o la distancia que las manos mantienen entre sí no es susceptible de un enfoque racional (puede haber variado la iluminación del escenario, la temperatura o cualquier otra situación de índole mental, tóxica o humoral). 

Un consejo intuitivo e irreflexivo en materia de CNV, al igual que el solo de batería en un concierto de jazz, nunca se sabe exactamente con qué intensidad influirá, cuánto tiempo tendrá validez... ni qué desastres podrá ocasionar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario