miércoles, 6 de julio de 2016

Tú decides el camino a seguir.


En *Al este del Edén*, la aplastante novela de Steinbeck (premio nobel de literatura 1962), en la última línea de diálogo solamente hay una palabra: *Timshel* que en hebreo vendría a significar "Tu podrás" y que es lo que Dios promete a Caín tras el asesinato de su hermano: "Tú podrás ser dueño de tus propias decisiones". Del bien y del mal. De tu fortaleza y de tu debilidad, de tu pureza y de tu decrepitud, bueno, ya sabes.

Se habla del alma. No del cuerpo ni del estado de tu cuenta bancaria o de la marca de tu automóvil o del impacto social de tu pareja.

El grupo Mumford & Sons hace en este tema, que lleva por título precisamente *Timshel* su propia versión del brutal mensaje: no eres solamente tú la clave de tu éxito en la vida. Todos participamos en tu éxito y tú en el nuestro. En un momento de la novela (de 772 páginas en la edición de Mundo Actual de Ediciones, 1976), Steinbeck escribe: "Un grano no hace granero, pero ayuda a construirlo a su compañero" (oportuna traducción de Vicente de Artadi), algo que a mí en particular me conmueve, porque es la esencia de *El Clan de los Sueños Fértiles"*. Aparte de Steinbeck, sus letras también se inspiran en Shakespeare, Homero, Sócrates y otras fuentes; Marcus Mumford, el líder del grupo, dirige un club de lectura en el blog del grupo en:


La versión de Mumford & Sons, subtitulada, que aquí se comparte, limpia nuestras molleras de este torpe mundo de descompromisos y exceso de soledades. No tiene nada que ver con rollos cursis, de autoayuda, etcétera. Es mucho más potente que eso. Está subbitulado en español. Tal como lo veo, tiene su toque *indie* (lo digo por la producción, aunque ellos hacen mucho folk, a veces rozando con *blue grass* y tal).

2 comentarios:

  1. Hola José,
    No te había dicho, pero desde el año pasado empecé a aprender hebreo porque lo disfruto.
    תימשל literalmente significa, conquistar, o eso me dice Google traductor. Y ahora, un buen amigo y tú, me habéis metido Steinbeck en la cabeza. ¿ Y si no voy a tener tiempo a leer todo lo que quiero? Y aunque lo sé, no lo pienso para seguir haciendo.
    Un abrazo y gracias por compartir,
    Alberto

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  2. Así es. Steinbeck tiene el atrevimiento de hacer que sea un... ¡autodicta chino! (Li) quien hurgue en distintas traducciones de la Biblia hasta dar con la auténtica intención de la palabra: *conquistar-dominar-vencer* la maldad, pero no la de los demás, sino la propia, acto en el que se basa toda posible grandeza. Sorprende cuántos intolerantes predicadores nunca han comprendido sus propias y encendidas palabras.

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